Seis sociedades científicas de la odontología española han recurrido las resoluciones del Ministerio de Sanidad que denegaron, el pasado 9 de julio, el inicio de los procedimientos para crear las primeras especialidades odontológicas oficiales. Lo hacen con el respaldo del Consejo General de Dentistas y de la Conferencia de Decanos de Odontología de España, que piden al Ministerio una solución negociada.
Qué especialidades estaban en juego
Las solicitudes, presentadas ante la Dirección General de Ordenación Profesional, se referían a seis títulos de especialista en Ciencias de la Salud:
- Periodoncia, promovida por la SEPA.
- Cirugía Bucal, por la SECIB.
- Ortodoncia, por la SEDO.
- Odontopediatría, por la SEOP.
- Prótesis Estomatológica, por la SEPES.
- Endodoncia, por la AEDE.
Los argumentos del recurso
Las sociedades sostienen que las resoluciones se dictaron sin completar trámites que consideran preceptivos, como los informes profesionales, sanitarios y universitarios, el análisis de proporcionalidad y la audiencia a los solicitantes. Afirman también que no se les dio la oportunidad de corregir o reformular los aspectos de sus propuestas que el Ministerio consideró incompatibles con la normativa de formación sanitaria especializada. Por eso piden que se anulen las resoluciones y se reabra el procedimiento.
Un modelo de residencia adaptado a la odontología
La propuesta de fondo es que el Ministerio lidere un modelo de residencia «plenamente reglado, remunerado, acreditado y evaluado», pero adaptado a la realidad de la odontología. Las organizaciones recuerdan que la mayor parte de la atención dental especializada no se presta en grandes hospitales, sino en clínicas, y plantean que la formación pueda realizarse en clínicas universitarias de odontología, centros sanitarios públicos y hospitales acreditados, con residentes remunerados, supervisión y responsabilidad progresiva. Rechazan, en cambio, forzar a la odontología a encajar en una estructura pensada para los hospitales.
Una cuestión pendiente desde 2008
La Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, de 2003, ya permitía adaptar el sistema de residencia a profesiones como la odontología y daba un plazo de cinco años, que terminó en noviembre de 2008, para resolver la situación de las especialidades que no seguían ese sistema. El Consejo de Estado advirtió en 2022, al informar el Real Decreto 589/2022, de que el modelo español podía impedir que los dentistas tuvieran especialidades reconocidas que sí existen en otros países de la Unión Europea, con posibles efectos sobre la libre circulación de profesionales.
Según las organizaciones, el problema no es la falta de áreas diferenciadas o de necesidades formativas, sino la ausencia de un marco adecuado para integrarlas en el sistema de formación sanitaria especializada. Todas ellas han expresado su «voluntad de diálogo y de colaboración institucional».
Qué significa para los pacientes
Hoy, en España, cualquier dentista colegiado puede realizar cualquier tratamiento odontológico, y no existe un título oficial de «especialista en ortodoncia» o «especialista en periodoncia». Muchos profesionales tienen una formación de posgrado muy sólida, normalmente másteres universitarios de varios años, y se dedican en exclusiva a un área. Mientras no haya especialidades oficiales, si buscas un profesional para un tratamiento concreto lo razonable es preguntar por su formación y por su experiencia en ese tipo de casos.
En nuestro directorio de clínicas dentales en Albacete puedes filtrar por tratamiento, por ejemplo ortodoncia o periodoncia, y consultar a varias clínicas a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Un dentista puede anunciarse como especialista?
Al no existir especialidades oficiales, la profesión recomienda evitar el término «especialista» y hablar de dedicación exclusiva o de la formación concreta. Es una de las razones por las que las sociedades científicas reclaman su reconocimiento.
¿Cambiará algo para los pacientes a corto plazo?
No de inmediato. Aunque prosperara el recurso, el procedimiento para crear una especialidad y formar a los primeros especialistas por residencia llevaría años.















