Con la llegada de las vacaciones cambian los horarios, la alimentación y las rutinas, y la higiene bucal suele resentirse. El Consejo General de Dentistas acaba de lanzar su campaña «Boca sana, verano feliz», un decálogo para mantener la salud oral durante el verano que pone el foco en la caries, las quemaduras solares y las lesiones en actividades al aire libre. Recogemos sus claves y las completamos con consejos prácticos.
Antes de irte
- Haz una revisión si notas alguna molestia. Es mejor resolverla en tu clínica que tener que buscar un dentista en pleno viaje.
- Prepara un neceser dental: cepillo de viaje, pasta con flúor, seda o cepillos interproximales y, si llevas ortodoncia, cera.
- Si llevas alineadores, lleva su estuche y el siguiente juego por si pierdes el que llevas.
La rutina no se va de vacaciones
Dos cepillados al día con pasta fluorada, el de la noche sin excepciones, aunque se haya trasnochado. El picoteo constante del verano, entre aperitivos, helados y bebidas, mantiene la boca expuesta a azúcares y ácidos durante horas.
Cuidado con lo que bebes
- Agua como bebida principal: el calor deshidrata y una boca seca tiene más riesgo de caries y mal aliento.
- Los refrescos, granizados, zumos y bebidas isotónicas combinan azúcar y acidez. Tómalos con las comidas mejor que a sorbos durante toda la tarde, y enjuágate con agua después.
- El alcohol también reseca la boca y, en exceso, favorece las caídas y los golpes.
Helados y sensibilidad
Si un helado o una bebida fría te provoca un pinchazo en los dientes, puede tratarse de sensibilidad dental por encías retraídas o desgaste del esmalte, pero también de una caries. Una pasta desensibilizante alivia, pero si persiste, consúltalo.
Protege también los labios
Los labios se queman con facilidad y la exposición solar acumulada es un factor de riesgo de lesiones y de cáncer de labio. Usa un protector labial con filtro solar y renuévalo con frecuencia, sobre todo en la playa, la piscina y la montaña.
Piscina, deporte y golpes
- Los golpes en el borde de la piscina y las caídas en bici o patines son causas frecuentes de dientes rotos en verano. Prohibir correr alrededor de la piscina evita muchos sustos.
- El agua con cloro mal regulada puede erosionar el esmalte en nadadores muy habituales: enjuágate con agua del grifo al salir.
- En deportes con riesgo de golpes, usa un protector bucal.
Si tienes una urgencia de vacaciones
Si el problema surge en otro punto de España, acude al centro de salud o a una clínica de la zona para tratar el dolor o la infección. Si viajas por la Unión Europea, lleva la Tarjeta Sanitaria Europea, que da acceso a la atención sanitaria pública necesaria en las mismas condiciones que a los residentes del país. Pide siempre un informe de lo que te hagan para tu dentista habitual.
Y si necesitas una revisión antes de irte o a la vuelta, en nuestro directorio de dentistas en Albacete puedes encontrar clínicas abiertas en verano en tu municipio.
Preguntas frecuentes
¿Cierran las clínicas dentales en agosto?
Muchas reducen su horario o cierran unas semanas, pero no todas a la vez. Si tienes un tratamiento en curso, pregunta por las fechas de cierre de tu clínica y por cómo atienden las urgencias durante ese periodo.
¿Es malo masticar hielo?
Sí. El hielo es duro y frío a la vez y puede provocar fisuras en el esmalte, romper empastes y aumentar la sensibilidad.















